
El secreto de que un teléfono llegue a estar valorado con las mejores calificaciones y además sea un éxito de ventas lo tiene Apple, y es público, aunque difícil de conseguir: aunar en un mismo dispositivo hardware y software de calidad.
Apple no realiza ningún milagro en lo que respecta a la confección de su hardware, los componentes que utiliza los compra a terceros, y podrían ser comprados por otros si así quisieran, está claro que diseña sus aparatos de forma magistral y les adapta un software igual de bueno, pero también sabe muy bien lo que tiene que elegir.
Acaba de aparecer el Motorola Droid, un teléfono confeccionado con la misma idea, elegir un hardware adecuado y actual, y asociarlo con un sistema operativo excelente como Android 2.0, pero vamos a ver que representa este cambio con respecto a anteriores terminales con sistema operativo Google.
Recordemos que hasta su salida, el resto de terminales Android han basado su potencia en procesadores ARM11, del año 2003, que con buena optimización y mucho cariño han conseguido que Android luzca bastante bien, pero no miento si digo que el rendimiento de estos aparatos no es ninguna maravilla cuando la cosa se pone complicada, y en un sistema multitarea, es algo que es normal que pase.
Motorola Droid es el primer Android con un hardware relativamente actual, potente, y con arquitectura necesaria para hacer funcionar el sistema y las aplicaciones que en poco tiempo se van a demandar, pero la empresa americana ha sido bastante paciente, ya que las versiones anteriores de Android no están preparadas para hacer funcionar nativamente este hardware, y ha estado esperando a que Google le ponga en bandeja Android 2.0.
es que Android 2.0 presenta soporte para los chips Texas Instruments OMAP3430, el que calza el Motorola Droid o la Palm Pre por poner otro ejemplo. En su interior encontramos una CPU ARM Cortex A8 y una GPU PowerVR SGX, consiguiendo unos resultados similares a los que podemos encontrar en un iPhone 3GS, un Samsung i8910 Omnia HD, o un Nokia N900.